Los 12 errores de peregrino novato que debes evitar en tu primer Camino de Santiago
10/06/2026
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Richard REVEL El Camino de Santiago es una aventura extraordinaria que combina desafíos, belleza natural, espiritualidad, cultura e historia. Cada año, miles de peregrinos se lanzan a vivir esta experiencia transformadora, en busca de desconexión y superación personal.
Sin embargo, existen una serie de errores de peregrino novato que pueden ensombrecer y afectar la travesía. Hemos recopilado los más comunes para que los tengas muy presentes y puedas evitar cualquier inconveniente.
Los errores de peregrino novato más frecuentes
A veces, fallos remediables pueden pasar factura durante el Camino. El desconocimiento, la falta de previsión o de organización pueden convertir un gran viaje en una experiencia más complicada de lo necesario. Pero no te preocupes y atención a lo que sigue, porque si estás preparando tu Camino, te interesa, y mucho.
Error 1: No planificar bien todo el Camino previamente, y con flexibilidad

Foto de Porapak Apichodilok
Aunque ir a la aventura te parezca lo más excitante, es un error. Es mejor saber de antemano qué te espera en la ruta. En qué puntos puedes parar si estás cansado, en cuáles puedes encontrar una farmacia o un supermercado para comprar provisiones, etc.
Otro fallo importante es establecer un número cerrado de días en fechas exactas y con etapas muy definidas. Si surgen problemas físicos o meteorológicos, que te obliguen a bajar el ritmo, o incluso a parar la marcha, tu planning “ideal” puede irse al traste. Hay que entender que los imprevistos también forman parte del viaje y conviene estar preparado para ajustar el itinerario.
Error 2: Elegir una ruta inadecuada, que sea demasiado exigente para ti

Foto de Clayton Leite
Cuando empieces a organizar tu peregrinación es fundamental que consultes toda la información disponible sobre las distintas rutas oficiales y sus características principales.
Si eres primerizo o primeriza, y no estás muy preparada físicamente para andar varios días muchos kilómetros, puedes empezar fijándote en aquellas rutas que sean más llanas o que te permitan hacer etapas más cortas, y que cuenten con más servicios y albergues.
Una mala elección puede convertir tus vacaciones en una odisea. Nuestra Guía práctica del Camino de Santiago te brindará toda la información de interés para poder elegir con seguridad y sin miedo a equivocarte.
Error 3: No llegar al comienzo de la aventura con la preparación física correcta

Foto de VANNGO Ng
Debes entrenar para el Camino. Tu cuerpo debe acostumbrarse a caminar distancias largas, durante horas, y varios días consecutivos.
Prepárate replicando de la manera más fiel las condiciones que te puedes encontrar ya inmerso en la travesía.
Marcha por senderos llanos, por tramos con pendientes, y hazlo, tanto en días de buen tiempo y con calor, como en días malos, con lluvia, viento o frío. Comienza con salidas cortas y más sencillas, para ir aumentando las distancias y la intensidad.
Usa el calzado y los calcetines con los que caminarás, y lleva a la espalda la mochila con un peso similar al que deberás portar, pero vete incrementándolo poco a poco.
Error 4: No reservar el alojamiento con antelación
Foto de Ketut Subiyanto
Hace años no era descabellado aventurarte a hacer el Camino sin realizar una reserva previa, porque era fácil encontrar alojamiento. Hoy en día, la popularidad que ha adquirido a nivel internacional, hace prácticamente imposible dar con algo libre en rutas como el Camino Francés o el Camino Portugués, sobre todo en temporada alta.
Intenta reservar los albergues, hostales u hoteles con antelación, cuando estés en plena planificación del viaje. No dejes nada al azar y gana en tranquilidad.
Error 5: Ignorar los posibles cambios en el tiempo y no llevar la ropa adecuada
Foto de Anton Kudryashov
El clima y el tiempo puede variar mucho durante el Camino y debes estar preparado para afrontar lo que venga.
En este sentido, es importante qué pienses muy bien qué incluir en tu equipaje. No metas prendas que sean demasiado abrigadas para el verano o finas para el invierno, y no olvides llevar ropa impermeable por si llueve.
En invierno funciona muy bien vestirse por capas. En concreto tres. Una capa interior, que sea una camiseta térmica, otra intermedia, como un forro polar, y una última exterior y más abrigada, como un plumífero.
En verano con una capa suele ser más que suficiente. La prenda que escojas debe ser ligera, técnica, que absorba el sudor y te mantenga seco y fresco a la vez. Las camisetas de algodón no son una buena alternativa.
En cuanto al calzado, conviene elegir con criterio. Unas botas altas y robustas pueden ser perfectas para mantener los pies secos y abrigados en otoño e invierno. Sin embargo, durante los meses de verano, resultarán muy incómodas porque recalentarán los pies y los harán sudar.
Con temperaturas altas, la opción más recomendable son las zapatillas de trekking transpirables. Más ligeras y flexibles que las botas de senderismo.
Error 6: Llevar una mochila que pese demasiado

Foto de Alex Moliski
Meter cosas en la mochila "por si acaso", es un error de manual entre los principiantes.
La mochila debe ser lo más ligera posible, evita sobrecargarla. Sobre todo, porque si necesitas algo, podrás adquirirlo en los pueblos por los que pasarás durante el trayecto.
Lo que incluyas en tu mochila no debe superar el 10% de tu peso corporal. ¡Recuérdalo!
Error 7: Estrenar calzado justo al inicio de la aventura

Foto de Noel Ross
Si quieres evitar lesiones dolorosas como ampollas y rozaduras en tus pies, no estrenes tus botas o tus zapatillas de trekking en el mismo Camino.
Compra el calzado con antelación, y úsalo mientras estés entrenando antes del viaje. Lo ideal es que ya esté adaptado a tus pies.
Ponerte unos calcetines de calidad que sean transpirables, y a ser posible sin costuras, también será un recurso de prevención y protección perfecto.
Error 8: Seguir el ritmo de otros en lugar de escuchar tu cuerpo

Foto de Thanh Loan
El Camino es exclusivo de cada uno y por eso debes hacerlo a tu propio ritmo.
Todo el mundo no llega al inicio de la peregrinación con la misma condición física, ni con el mismo nivel de aguante.
Tratar de ir demasiado rápido, o no hacer apenas descansos para evitar quedarte rezagado del grupo, puede ser agotador y causarte alguna lesión. Por otro lado, bajar tu ritmo porque tu compañía va más lenta, también puede ser frustrante.
Si tu ritmo difiere del de los demás, queda en algún punto concreto de la etapa para comer, o en el albergue al terminar.
El Camino no es una carrera que hay que ganar, sino un recorrido para disfrutar plenamente el viaje. Escucha siempre las señales que te envía tu cuerpo.
Error 9: Descuidar las pertenencias

Foto de The Duluwa🇳🇵
El Camino es seguro, pero eso no debe rebajar el nivel de alerta con tus pertenencias de más valor (cartera con dinero y documentación, móvil o la cámara fotográfica). Llévalas en un sitio separado y accesible como una riñonera o una bandolera para tenerlas siempre a mano.
Error 10: No madrugar demasiado

Foto de Francesco Ungaro
La pereza a la hora de levantarte de la cama, puede ser un problema.
Los meses de verano, en las horas centrales del día, suele hacer un calor abrasador. Si te coge en plena caminata, puede ser agotador y más duro seguir adelante.
A finales de otoño o invierno los días son más cortos y hay menos horas de luz. Esto puede obligarte a llevar un ritmo más exigente para llegar de día al final de las etapas.
Por el contrario, madrugar solo tiene ventajas. Llegar sobre el mediodía al final de cada etapa te dará tiempo para ducharte sin agobios, comer con calma y descansar. También te permitirá disfrutar de la tarde haciendo algo de turismo por los alrededores.
Error 11: Obsesionarse con andar y andar hasta cumplir la etapa diaria

Foto de jiang hua
Disfruta del espectáculo paisajístico que ofrece el Camino en cada paso. Párate, respira, observa, siente, mira bien a tu alrededor.
Interactúa con otros peregrinos, comparte historias, vivencias y recomendaciones. La socialización es muy importante en la experiencia.
Guarda recuerdos en tu memoria e inmortaliza también muchos momentos. Volver a ellos y recordar cómo te sentías en esos instantes, cuando haya pasado un tiempo desde que completaste la peregrinación, será algo mágico.
Error 12: No respetar el entorno, ni a la comunidad

Foto de Karim Ayman
Mantén limpios los senderos y no dejes basura. Cuida la naturaleza. No molestes a los animales que te encuentres. No invadas propiedades ajenas, (las de los vecinos que viven en las inmediaciones del Camino), ni generes desperfectos.
Respeta a otros peregrinos en los espacios comunes de los albergues. No dejes tiradas tus pertenencias o tu mochila en el medio de la habitación, en la cocina o en el baño.
Hay muchas personas que realizan el Camino con un sentido religioso. Se amable y respeta también sus tiempos, si ves que en un momento dado se ponen a orar.
Tu actitud puede influir tanto en tu experiencia, como en la de los demás. En tu mano está que resulte agradable. Ayuda y apoya a otros que pasen por un momento de cansancio o desánimo.
El respeto por la naturaleza y por los demás peregrinos, no es sólo un acto de educación o cortesía, sino una manera de conectar con la esencia del viaje que tantos han emprendido a lo largo de los siglos.
Los peregrinos novatos tienen la suerte de descubrir el Camino por primera vez, con una mirada emocionante y nueva. No permitas que errores fáciles de evitar empañen tu experiencia. Sigue estos consejos, planifica con sentido común, y marca la diferencia entre sufrir el Camino o disfrutar cada paso mientras avanzas hasta Santiago.