Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Tiempo

Salimos de casa dirección a lo desconocido, pues el camino es como la vida misma, vives el presente, con tus sentimientos, dificultades, alegrías y metas logradas.

Desde Saint Jean a Santiago, el recorrido va pasando por paisajes agrestes, bucólicos, impersonales, repetitivos, y hay que irlos disfrutando cada uno de una manera y punto de vista diferente, pues lo que para unos es cansino, monótono y feo (como la tierra de campos), para otros es rural, campestre y acogedor. Vamos conociendo monumentos, los cuales habíamos oído que existían, pero por distancia o falta de tiempo, no los habíamos visitado.

Tiempo, una palabra que en el camino no existe, pues al llegar desconectas de todo lo rutinario y te centras en cuidar tus pocas pertenencias, las cuales nos deben llevar paso a paso hasta la meta, no importa pararse y visitar iglesias (las menos pues muchas suelen estar cerradas), puentes, monumentos, rezando en las lapidas existentes de otros peregrinos que nos precedieron y que por una causa u otra entregaron su vida al camino.

Tiempo, para relacionarse con personas que unos momentos antes no existían y que por una causa u otra empiezan a formar parte indivisible del camino

Tiempo para pensar, pensar y pensar

Los peregrinos que recorremos el camino, al tener distintas formas de vida,y culturas tan diferentes, todos tenemos en común la extraña e irreprimible fuerza de llegar a Santiago. Es igual que llueva, que nieve, que salgan llagas, que lleguemos cansados, Una ducha reparadora al final del día y a la mañana siguiente no se sabe porque pero con una fuerza renovada estamos dispuestos de nuevo a ir restando kilómetros, para llegar.

Y una vez alcanzado lo que en un principio parecía muy difícil que es completar poco a poco y andar uno a uno todos los kilómetros hasta llegar a la puerta de la Catedral en la Plaza del Obradoiro. Después de las despedidas, y los rituales de rigor, empieza de nuevo otro camino que como el de Santiago, tiene todo tipo de paisajes, gente con cultura y forma de vida diferente, que tiene su meta y de nuevo una vez alcanzada, empezará con otro nuevo camino…