Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Se hace Camino al andar

Mil caminos, miles de piedras, miles de personas, mil imágenes y momentos guardados para siempre en mi retina y mi memoria. MI CAMINO.

Desde la majestuosa ciudad de Ponferrada llena de historia y encanto, hasta el esperado, ansiado, e incluso, por qué no decirlo amado Santiago, el Camino te obliga a conocer infinidad de lugares mágicos, como para mí fue en su día Samos y su monasterio. La fatiga y el dolor que sentí para llegar allí, se me olvidó nada más que tuve ante mi tal majestuoso edificio. Me quedé prendada de sus techos pintados y sus paredes frías, las mismas paredes que han acogido numerosos peregrinos a lo largo de los años, y que otras tantas historias habrán oído y callado.

Pero si de algo me he quedado prendada a lo largo del Camino, es de la amabilidad de los lugareños, que no dudan en ofrecerte un simple trozo de suelo si te ven en apuros, gesto que, reconozco, yo no sé si haría ante unos extraños con mochila picando a la puerta de mi casa.

Respeto. Es una palabra que se utiliza mucho diariamente pero que empiezas a valorar y a poner en práctica su significado cuando vives una experiencia como esta. Y es la palabra que me llevo del Camino. Respeto a la naturaleza, la que te acompaña a lo largo de todo el Camino y te descubre a su paso imágenes tan espectaculares como O Cebreiro o el Alto do Poio. Respeto a los techos que te acogen. Respeto a tus compañeros de viaje, a los que finalmente coges un cariño especial por compartir tantas horas y kilómetros juntos, llevándote incluso alguna que otra amistad.Y por último respeto a este símbolo de la historia.

El aprendizaje que te ofrece esta experiencia no se puede explicar con palabras, hay que vivirlo y sentirlo. Esto se queda en un intento de transmitir la gran belleza del Camino.

¡BUEN CAMINO!