Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

El Camino y otras hierbas.

Eran las 9 hrs.del 30 de Julio del 2012 en la Catedral de Tui, donde María Elena (mi esposa) Patricia, Tomás y yo, estábamos consiguiendo las credenciales del Peregrino, y así iniciar la marcha hacia Santiago de Compostela.
Ese día, nuestra meta sería O Porriño. Un camino bordeando carreteras asfaltadas y caminos secundarios, cruzando, bajo un infernal sol a las 2 de la tarde, un polígono industrial que se nos hacía interminable. Culminó nuestra meta como lo teníamos planificado. Allí nos esperaba nuestro amigo Tomás con el coche, con quién viajaríamos de vuelta hasta las cercanías de Pontevedra donde alojábamos. Esto por una poderosa razón: nuestro amigo tiene prótesis en las caderas, aunque se desplaza bien, no está para caminatas muy largas, por lo tanto después de cada jornada, nos esperaba en la meta de cada día. De esta forma el conocía lo mas interesante de los pueblos cercanos y los muchos monumentos, catedrales y sitios históricos a lo largo del camino, mientras nosotros cumplíamos con nuestro desafío.
Como todavía nos quedaban horas-luz, después de comer seguíamos recorriendo y descubriendo hermosas playas y rincones de la costa de Galicia.
Después de un reparador descanso, de vuelta a empezar del lugar que habíamos alcanzado el día anterior. Para que decir, como nuestra atención se enfocaba a no perder de vista las flechas amarillas ubicadas en cualquier parte (postes, cercos, suelo etc.) y el alivio que sentíamos cuando leíamos los hitos que nos anunciaban que los kms. iban disminuyendo cada jornada hasta la meta.
Los bosques de pinos en los cerros, nos hacían mas amable el caminar por la sombra que nos acompañaba durante un buen trecho y más de alguna sorpresa nos deparó al encontrarnos con pastoras con sus ovejas, al son de los cencerros, bajando la colina. Con su particular “Portuñol”, pudimos conocer un poco más de esta esforzadas personas. Como en Chile, (de donde somos), me dedico a la agricultura, me era mas fácil acercarme, pues teníamos temas en común, así yo aprendí y espero que ellos, algo también de mi.
Durante nuestro caminar ya encontrábamos personas que nos reconocíamos después de haber caminado juntos en jornadas anteriores y es así que formamos pequeños grupos y con mucha devoción, rezamos un rosario juntos. Resultaba muy curioso escucharnos las plegarias en dos o tres idiomas distintos al mismo tiempo. Un día decidimos rezar por distintas personas de nuestro pueblo y fue así que durante casi una hora nuestras plegarias fueron por todos los conocidos de allí.
Para que decir la emoción que sentimos al pasar por puentes construidos por los romanos, o los monumentos de las termas Caldas de Reis, (por Ej.) visitados por importantes personajes de la nobleza. Aunque todo lo descrito, constituye un recuerdo imborrable, nada se asemeja a la emoción que sentimos todos, a la llegada a Santiago. Ni la lluvia ni el cansancio opacaron ese instante de encontrarse, finalmente con la figura del Apóstol en la catedral.
Nuestras Compostelas lucen en un lugar destacado de nuestro hogar y nosotros, como parte del MCC de San Bernardo, orgullosos de este logro en las hermosas tierras de Galicia.