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El Camino de la Tolerancia

Iniciamos el Camino Francés en Saint-Jean-Pied-de-Port hace dos años. Formábamos un grupo de 9 mujeres de mediana edad que sólo teníamos en común un reto, atravesar los Pirineos rumbo a Santiago, y de mochila una lastra, nuestra homosexualidad.

Cruzamos con éxito los Pirineos y fuimos superando lentamente las etapas sacadas de la Web “caminodesantiago.consumer.es”. Antes de llegar al Alto del Perdón fuimos adelantadas por dos mujeres y un hombre que llevaban un carrito de bebé. Poco después, paramos en una fuente para llenar nuestras cantimploras; allí estaban ellos… No pude evitar buscar con mi mirada al bebé que llevaban aquellos VALIENTES. Descubrí a la peregrina más joven del Camino, una niña de 8 meses. Llevaba su Vieira bien colocada y expuesta a la vista de todos, parecía como si nos dijera: “¡oye, que yo también estoy aquí haciendo el Camino! “; me acerqué al carrito y tras pedir autorización le hice una foto. Me despedí de MARTINA, así se llamaba ella, sin imaginarme que nuestros Caminos volverían a cruzarse lejos de allí, en el otro Camino, el de la vida…

Pasaron los meses y el destino quiso que yo descubriera los orígenes de aquella niña; volviendo de una manifestación decidimos, un grupo de amigas, tomar algo. Lejos del Alto del Perdón, allí en una Taberna de una gran ciudad, empezamos a hablar del Camino de Santiago; de repente una desconocida comentó que ella había hecho unas pocas etapas del Camino; le pregunté el motivo de hacer tan pocas etapas, ella me contestó que llevaba a su hija de 8 meses. Se me encendió la luz y añadí: “¿tu hija no se llamará MARTINA ?…, asombrada la madre me respondió: ¿cómo conoces tú el nombre de mi hija?….

Lo bonito de esta historia no acaba aquí, ¡ MARTINA es fruto de una familia Homoparental !.

Te volví a ver, MARTINA, ya dabas tus primeros pasos, ¡tus primeros pasos en esta vida, tu auténtico Camino !.

Este relato te lo dedico a ti, MARTINA, deseándote que crezcas en un mundo más justo y tolerante.

¡Buen Camino, MARTINA!.

Yoya.