Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago >

El Camino de Santiago Vasco interior y su influencia en el conjunto monumental de Igartza

11/02/2020 | por Aldabe – Igartzako Monumentu Multzoa
 0 Meneame0  0  2 Google +0

El conjunto de monumentos de Igartza es conocido por estar compuesto de siete edificios diferentes pertenecientes a la Edad Media y Edad Moderna. Todos y cada uno de estos edificios tienen un valor único, pero esto se acaba realzando al encontrarse agrupados en un conjunto. Aun así, nos olvidamos de uno de los elementos más importantes en todo nuestro conjunto, es decir, la calzada. Esa ruta determina gran parte de la evolución de nuestro conjunto pues es parte del camino de Santiago del interior a su paso por Euskadi. Por tanto, nuestro conjunto es parte de una de las rutas de peregrinajes más importantes de Europa.

Por Euskadi transcurren dos importantes vías del Camino de Santiago. Por un lado, tenemos el Camino de Santiago de la Costa y, por otro lado, la Ruta Jacobea Vasca o Camino de Santiago Vasco del Interior. El camino costero es el más popular y el más transcurrido, que viene desde la zona más occidental de Francia y cruza la frontera por Irun. Aun así, esta popularidad no ha sido constante a lo largo de la historia, debido a que entre los siglos X y XIII esta ruta fue interrumpida por los asaltos de los vikingos. Además, el camino de Santiago de Interior, también conocido como el Camino de Santiago Francés (otra de las rutas más populares para realizar el Camino de Santiago) había dejado de ser seguro por la presencia árabe. Es por todo esto que el Camino de Santiago Vasco del Interior se convirtió en una ruta muy transcurrida en aquel periodo.

Nuestra ruta está compuesta por una media de 10 a 11 etapas, las cuales varía dependiendo de las capacidades físicas de los peregrinos. En algunos casos esta ruta es conocida como El Camino del Túnel de San Adrián que atraviesa Guipúzcoa y Álava. A lo largo de 249,70 km es increíble el paisaje tan variado que se puede apreciar debido a la diversidad geográfica y natural que abunda en la zona, encontrando zonas costeras, bosques, sierras, llanadas, áreas rurales y espacios fuertemente industrializados que conviven en harmonía con el entorno. Esta ruta comienza en el mismo punto que el camino de Santiago que se dirige hacia la costa, es decir, en Irún, y transcurrirá por Hernani, Tolosa, Beasain y Zegama. Una vez llegados a Zegama atravesaremos la sierra del Aizkorri y gracias al famoso túnel de San Adrián nos adentraremos en tierras Alavesas, pasando por Salvatierra, Agurain, Vitoria-Gasteiz, La puebla de Arganzón y Briñas.

Más allá del entorno medioambiental y geográfico de este camino, no nos podemos olvidar de nuestro rico patrimonio histórico y cultural, y es en la tercera etapa cuando llegamos al conjunto de monumentos de Igartza. El origen de nuestro conjunto se remonta al siglo XIV, momento en el que el señor de Lazcano decidió comprar los terrenos y construir una casa torre y un puente de madera en el lugar en el que se encuentra nuestro conjunto hoy en día. Desde su comienzo, ha estado vinculado al camino de Santiago, pues el puente de madera era parte de la ruta y lo utilizaba para poder cobrar un impuesto llamado portazgo (que cumple la misma finalidad que un peaje actual).

Aparte de la ruta del interior del camino de Santiago, la ruta que transcurre por Igartza también era un punto clave por ser uno de los caminos oficiales que unía los reinos de Castilla y Francia. A partir de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI el entorno de Igartza sufrió una serie de reformas, creando así el contexto que tenemos actualmente. Entre estas reformas podemos encontrar algunas que están relacionadas con el camino de Santiago. En primer lugar, nos remontamos al año 1599 momento en el que se creó el crucero de piedra que se encuentra en el conjunto con la intención de guiar a los peregrinos y para que dios les protegiese. Este crucero nos muestra a Jesus crucificado y en el reverso se muestra una mujer y un niño, haciendo clara referencia a la virgen. En segundo lugar tenemos el puente actual, construido a finales del siglo XVI y comienzos del XVII, y es el único puente de calzada enlosada construido de piedra que se conserva en el valle del rio Oria. En tercer lugar, nos encontramos con el hotel Dolarea, cuyo origen se remonta al año 1611, momento en el que la propietaria del palacio Isabel de Lobiano decide reformar el edificio conocido como “Las casillas del Lagar de Igartza” (antiguo lagar para realizar sidra) y crear Dolarea, que cumpliría la función de venta antigua para hospedar a aquellos que transcurrían por esa estratégica zona. Después, en el siglo XVII se construyó la ermita de nuestra señora de Belen. Esta ermita pertenecía a la familia del palacio, es decir, que era un espacio de culto privado y se puede apreciar la clara referencia al Camino de Santiago cuando encontramos una concha al lado de la puerta de la ermita. Para finalizar no podemos olvidarnos del resto de edificios del conjunto como el molino y la ferrería, ambos edificios son infraestructuras esenciales para comprender la tecnología, los métodos de producción y la forma de trabajo preindustrial a lo largo del siglo XVI y del siglo XVIII. El ingenio que se puede apreciar en ambos edificios es increíble, pues tanto el molino como la ferrería funcionaban mediante la energía hidráulica, y en vez de obtener el agua del rio directamente construyeron una presa de madera en el siglo XVI para desviar parte del caudal del rio hacia un canal de agua. De esta manera podían controlar la cantidad de agua que utilizaban para trabajar en el molino y en la ferrería. Aunque en primer momento ambos edificios parezcan quedarse en un tercer plano respecto a la temática del Camino de Santiago, es importante mencionar que hoy en día la parte superior del molino funciona como Hospital de Peregrinos.

Por tanto, podemos deducir que cuatro de nuestros monumentos está totalmente influenciados por esta milenaria ruta de peregrinaje que recorre toda Europa hasta su llegada en Santiago de Compostela.