Templo fortaleza construido en el siglo XIII que perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén y fue reedificado piedra por piedra en el lugar actual debido a la construcción del embalse de Belesar.
Consta de una nave con cinco tramos cubiertos de bóveda de crucería y de cañón apuntado.
Las torres presentan remate almenado.
San Nicolás, a ambas orillas del Miño. La construcción del embalse de Belesar a comienzos de los años 60 hizo desaparecer el viejo pueblo, y sus más destacados monumentos fueron trasladados piedra a piedra a lo alto de la colina. De todas las obras arquitectónicas del pueblo, San Nicolás es el gran templo-fortaleza de Portomarín. Erigido en el siglo XIII, perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. Domina la ciudad, y desde su paseo de ronda se contempla una amplísima panorámica del entorno.
El ábside y los rosetones de las dos fachadas.
Posee tres portadas decoradas con una variada escultura religiosa de estilo románico.