Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Λ

Recuerdos entrañables del albergue de Foncebadón

Tarde gris. El horizonte, lejano y brumoso, trae a mi recuerdo los días que pasé como hospitalera en este pequeño albergue. Pocos, pero vividos con intensidad.

Fue a principios de un mes de mayo de hace unos años. Cuando llegué aún quedaban restos de nieve a las orillas de la calle. El Camino se dirigía hacia la Cruz de Ferro. A la izquierda, un amplio valle iluminado por una suave luz dorada, mágica.

 La vieja iglesia de piedra del pueblo, prácticamente abandonado, dedicada a albergue en sus dos tercios. El restante, un recinto pequeño, dedicado a lugar de recogimiento y... a acoger más peregrinos cuando era necesario.

Conserva la sencilla espadaña, con una sola campana en uno de los dos huecos. Campana ahora en silencio, pero que antaño seguro repicaría generosa  para que los caminantes no se extraviasen en días de niebla.

El calor de una estufa de leña recibía a los ateridos peregrinos. Un saludo afectuoso y, con calma, sellado de la credencial y asignación de litera.

Se  ofrecía una sencilla cena en común, peregrinos y hospitaleros alrededor de una única mesa. ¡El mejor momento del día! Intercambio de experiencias, sobremesa relajada en la que seguro quedaba olvidado el cansancio del día. Para mí era como recibir la visita de buenos amigos.

Para quien se sintiera con fuerzas proponía pasar unos minutos a la parte dedicada a iglesia con el fin de despedir el día y pedir ánimo para el siguiente. Un modesto altar de piedra donde, cuando se podía, había un vaso con flores silvestres y una vela encendida. Una desnuda cruz de madera colgada de la pared y un par de bancos.

Hablábamos del Camino, del lugar donde estábamos, que tanta importancia tuvo en la época medieval. Cantábamos alguna canción conocida o recitábamos un poema. Como final un abrazo con el deseo de un feliz descanso y un ¡Buen Camino! Un momento entrañable del que la mayoría salían emocionados. Yo también.

Una vez todos los peregrinos en las literas y el albergue en silencio, me acostaba  en un rincón del comedor-sala de estar. Me dijeron que ésta era la zona donde había estado el altar mayor cuando la iglesia era parroquia del pueblo. ¿No habrá quedado oculto entre sus muros el eco de suspiros de cansancio, de lágrimas de dolor callado, de esperanzas y desilusiones? ¿Qué sentirían aquellas gentes que vivieron y rezaron en este mismo lugar?

Una mañana, mientras hacía la limpieza, me llegó muy nítida una maravillosa voz de mujer. La puerta de la sala de recogimiento quedaba abierta noche y día. Me acerqué. Una joven terminaba su canto. ¡Una hermosa oración!

¡Sí!, ciertamente una experiencia enriquecedora que intenté repetir mientras me fue posible. El Camino de Santiago, cualquiera que sea el motivo por el que se haga, ofrece ocasión de vivir la amistad, la generosidad y la tolerancia. De aprender a conocernos gentes de todas las partes del mundo.

El Camino de SantiagoGuía práctica

Camino de San Salvador
Actualizada la App de Camino de Santiago

Otros servicios

Ver la Guía práctica del Camino de Santiago en:


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto