Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Λ

Mi motivo

Mi motivo

Cuando llevas demasiado tiempo en la rueda te dejas de lado y te anulas. Te vuelves un desconocido en tu propia piel y te das cuenta de que no te mueves por tus impulsos sino por los impulsos de los demás. Te mueves por el trabajo, por los estudios, por los amigos, conocidos o familiares, te mueves por el tiempo, por el dinero, por la salud, por el amor. Pero no te mueves por ti. Te das cuenta de ello cuando buscas un motivo y no lo encuentras, cuando dudas de todo, cuando tienes miedo de fracasar.

El Camino no estaba en mis planes. La rueda en la que me encontraba no me lo permitía. Lo había pensado alguna vez pero como algo que algún día haría... No en ese momento, quizás en otro o quizás nunca... Pero, el día de mi 23º cumpleaños, sin avisar, el Camino llegó a mí. Tenía que aceptarlo o renunciarlo. Era el regalo de cumpleaños que me hacía mi hermana. El tren salía en menos de 24 horas, no teníamos nada preparado y teníamos que comprar los billetes. Dudé, entonces siempre dudaba, pero al final, dejándome llevar, lo acepté. Iría con mi hermana. 

Cuando fuimos a buscar la credencial, un monje nos advirtió de que aquél camino iba a cambiarnos. Entonces no entendí la magnitud de sus palabras. Y mi hermana, que ya había recorrido el camino antes, me dijo que debía encontrar mi motivo. Debía encontrar lo que realmente quería conseguir recorriendo aquel camino.

Cada mañana, cuando me ataba los cordones de las botas para empezar a andar, las palabras del monje y las de mi hermana se repetían como un eco en mi cabeza. Día tras día, a pesar de andar en una dirección muy clara, tenía miedo de no cambiar y peor aún, tenía miedo de no encontrar mi motivo. Pero al fin, cuando pisé la Catedral y pude abrazar el apóstol, mis miedos se disiparon. Fue entonces cuando me di cuenta de que había encontrado mi motivo: Encontrarme a mí misma. Lo había logrado y entonces supe lo que realmente era importante para mí. Dejé de dudar y empecé a escucharme. Entonces lo vi todo claro y me sentí feliz, en paz. Nunca imaginé que aquel viaje sería un viaje interior. Un viaje que me llevaría a encontrarme con mi ser más íntimo y personal. Un ser al que apenas conocía.

Sentir que había cambiado no fue de inmediato, fue a la vuelta. Cuando regresé lo vi todo diferente, incluso sentí que me costaba encajar en mi propio hogar. Lo primero que hice fue buscar ropa limpia en mi mochila. Saqué una camiseta arrugada y me la puse. Me sentí más cómoda. ¿Por qué necesitaba un armario lleno de ropa si ya tenía unas camisetas limpias en la mochila? Me sentí abrumada al ver que tenía tantas cosas en mi habitación. En el Camino no había necesitado nada más de lo que cabía en mi mochila. Ese fue sólo uno de los muchos cambios que viviría a partir de entonces.

El Camino fue la mejor manera de empezar mis 23 años. Se lo agradezco profundamente a mi hermana. Ahora, dos años después, recuerdo con nostalgia el Camino y cuando veo una flecha amarilla sonrío. Es como un guiño. Los que lo hayan recorrido, lo entenderán.

Creo que pronto me ataré de nuevo los cordones de mis viejas botas gastadas y?

El Camino de SantiagoGuía práctica

Camino de San Salvador
Actualizada la App de Camino de Santiago

Otros servicios

Ver la Guía práctica del Camino de Santiago en:


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto