Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Λ

"La Vía Láctea, siguiendo el Camino"

De niño solía pasar los veranos en casa de mis abuelos maternos. Era un pequeño pueblo lejos de la ciudad. En donde intentábamos pasar lo mejor posible esos días calurosos del verano en los que no teníamos que ir al colegio.

Uno de esos veranos fue especialmente diferente. No me acuerdo que edad tenía exactamente. Tampoco si era a finales de junio o a principios de julio. Pero siempre lo he recordado.

Esa noche después de haber cenado salimos con unos amigos a dar una vuelta y nos acercamos paseando hasta la parte alta del pueblo. Ese paseo acabó cerca de la iglesia, desde donde nos acercamos a una pared de piedra y nos pusimos a mirar hacia las estrellas.

Os he de decir que años atrás la contaminación lumínica no era tan importante como ahora, la cual nos impide disfrutar de las estrellas no sea que nos encontremos en pleno campo, donde la luz de las ciudades no nos impide ver las estrellas.

Después de unos momentos de estar contemplando aquella maravilla de luces que estaban por encima de nuestras cabezas.

- ¡Mirad "La Vía Láctea" ! -uno de ellos comentó -.

- ¿Qué quieres decir? -le preguntamos los demás, sin saber a que se refería -.

- He visto una foto en el libro del cole. Parece ser que es como una mancha de luz que cruza el firmamento, como si se tratara de un camino que resalta en la oscuridad de la noche.

- ¡Qué curioso! Tiene algo de mágico. - alguien respondió -.

Ese verano pasó, han pasado los veranos, ha pasado el tiempo y nos hicimos mayores. La vida se llena de otras vivencias, responsabilidades y con el tiempo las cosas van perdiendo la magia que tenían cuando éramos niños.

Hasta que llega un día de otro verano que decides volver a encontrar ese Camino, esa magia perdida.

Me meto en un avión. Llego a Bilbao y desde allí por carretera hacia Pamplona, acabando en Roncesvalles.

Ya en Roncesvalles he encontrado un lugar para pasar la noche. Ceno poca cosa y me meto en mi litera. Ya es un poco tarde y mañana hay que madrugar.

Sobre las 6 de la mañana, empieza la gente a despertarse para preparar sus cosas.

Me levanto. Tomo un café y algo de comer. Mi mochila ya está preparada y empiezo a andar carretera abajo dejando atrás Roncesvalles.

Un primer letrero indicador a mano derecha de la carretera me señala que estoy saliendo de Orreaga-Roncesvalles.

El siguiente unos metros más abajo es el que me indica hacia donde debo seguir mi particular Vía Láctea, mi Camino de Santiago. Simplemente indica : "Santiago de Compostela 790".

Van pasando los veranos y todavía sigo haciendo el Camino. No sé cuando llegaré a Santiago de Compostela. Pero en cuando pueda dejaré atrás la rutina y me escaparé para seguir buscando la mágia del Camino.

La Vía Láctea me indicará la dirección a seguir como ya hacía con los antiguos peregrinos.

El Camino de SantiagoGuía práctica

Camino de San Salvador
Actualizada la App de Camino de Santiago

Otros servicios

Ver la Guía práctica del Camino de Santiago en:


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto