Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Viajes > Camino de Santiago

Λ

El peregrino especial

A ratos la simple llovizna arreciaba y se trocaba en lluvia haciendo más fatigoso el paso entre riachuelos improvisados. El Camino tiene estas cosas: jornadas de luz radiante con el regalo de horizontes abiertos, pero también largas horas donde una gris melancolía hace empalidecer los colores ante la ausencia del sol.

Había salido desde Rabanal del Camino confiando en poder culminar la etapa del día en Molinaseca, linda villa leonesa con casas que parecen guardar memoria de tiempos medievales. Su Puente de los Peregrinos se refleja en un río de tranquilas aguas creando una imagen propia de una estampa postal. Allí me había propuesto pasar la noche pero ocho kilómetros antes -en El Acebo- interrumpí la caminata, harto de soportar el mal tiempo.

-- \"Basta!-¡que hoy no daré un paso más!"\ - exclamé para mis adentros.

El Acebo es lugar pequeño, con una calle principal y casas de balcones adornados con flores. Hay un albergue privado en cuya planta baja funciona un mesón-café, para aquel momento colmado de gente que charlaba con animación no conveniente a mi necesidad de reposo. Hay también un albergue municipal llamado \"Apóstol Santiago\" y hacia allí me encaminé.

El hospitalero recibía las credenciales de peregrinos y daba instrucciones a los recién llegados:

--\"Una vez que se registren, dejen sus botas en la repisa detrás de mí. Las literas están en el piso de arriba. Las duchas en ese pasillo acá al lado.\"

Por fortuna me tocó la parte baja de una litera: nunca le encontré la gracia a esto de bajar o subir escalerillas. Dejé allí mi equipaje y tras un reparador baño con agua tibia, salí a pasear un poco.

En el Mesón preparan sus buenos platos leoneses pero ya el hospitalero había anunciado una cena comunal, a las 7:30 de esa noche.

Las cenas comunales son la oportunidad perfecta para intercambiar impresiones y experiencias con otros caminantes. Los hospitaleros suelen encargarse de la cena pero no faltan albergues donde los peregrinos asumen todos los preparativos, siempre que haya una cocina dispuesta para ello y colaboradores entusiastas.

Poco antes de las 7 pm estaba de regreso en el Apóstol Santiago. Estaba Simón, el hospitalero, montando la olla al fuego, en compañía de dos peregrinos: una mujer y un hombre. Ella de nacionalidad belga, cuya edad presumí más cercana a los cuarenta que a los treinta años. Y él, catalán y cincuentón, de nombre Carlos. Pregunté cómo podía ayudarles.

--\"¡Bienvenido! -Ponga Ud. los platos y lo que haga falta en los mesones.\"

El comedor se encuentra al lado de la cocina, de manera que pude participar en la conversación planteada. Simón advertía sobre la creciente pérdida de solidaridad entre peregrinos: aquello que llamaba el \"Espíritu del Camino\"

--\"En otros tiempos -decía- no seríamos unos pocos aquí en la cocina\". \"Ahora es otra cosa... esto se ha comercializado mucho. Demasiados son los que andan con prisas, a marchas forzadas, como si el peregrinaje fuera una carrera contra el tiempo. Demasiados viven pendientes de sus juguetes tecnológicos... móviles, tabletas...\"

Simón me pareció un hospitalero de antigua raza, de aquellos que asumen esta actividad como un voluntariado, llevados por un sentido del deber y caridad cristiana. Sus nichos están en los albergues parroquiales y municipales y -como el trabajo es exigente- al mes son sustituidos por otros voluntarios.

Todavía faltaban unos 20 minutos para la cena. Fue entonces cuando se asomaron otros peregrinos; primero unos pocos, luego unos cuantos más. Jóvenes en su mayoría, se escuchaban risas y voces en diversas lenguas? inglés, alemán, francés, español. Era como una torre de Babel alegre y festiva. Comenzaron a tomar todo en sus manos, asumiendo gentilmente el trabajo que hacíamos. Simón -gratamente sorprendido- quedó como director o jefe de cocina.

La cena fue gratísima y abundante en animadas charlas. Tras finalizar recogimos las mesas, cada utensilio se lavó y guardó en su lugar. Nos mantuvimos en el comedor, disfrutando el ambiente. Hubo quienes trajeron dos botellas de vino. Una guitarra dejaba escuchar sus acordes, acompañando los cantos.

Con Simón conversé durante un buen rato sobre diversos tópicos cuyo interés compartimos. Hablamos -desde luego- de ese espíritu que parecía perdido; también de la función del hospitalero en estos tiempos y de la iglesia actual: sus problemas y retos. Deduje que Simón fue alguna vez un seminarista, ahora disconforme ante la lentitud de los cambios que la Iglesia necesita...

--\"Pero este Papa Francisco parece diferente\" le dije. \"Podría inspirar y llevar adelante toda una renovación\". Simón estuvo muy de acuerdo.

Entretanto, Carlos -que había iniciado su Camino en Saint Jean Pied de Port- describía a sus oyentes las extensiones interminables de los campos en Castilla y León en la ruta a Santiago... \"una letanía de terrenos llanos, cansinos y de color rojo ocre\".

Ya casi eran las 10 de la noche, hora del riguroso cierre de actividades. Todos fuimos por un sueño reparador.

Me despedí de Simón sintiendo que le conocía de toda la vida. Aún llovía ligeramente, nada que impidiera seguir adelante la caminata. Apenas tuve tiempo en lanzar una postrera mirada a la fachada del Apóstol Santiago.

Poco después pasé -por fin- por Molinaseca. En verdad es una villa de postal, de atractiva arquitectura y mayor variedad de servicios para el Caminante...

...pero la noche anterior, esa que pasé un pueblo más espartano y menos atractivo, no la habría cambiado por otra. Fue la noche en que estuvo entre nosotros un peregrino muy especial, el Espíritu del Camino.

El Camino de SantiagoGuía práctica

Camino de San Salvador
Actualizada la App de Camino de Santiago

Otros servicios

Ver la Guía práctica del Camino de Santiago en:


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto